Salgo de esta película con una sensación positiva pero un tanto discordante: me ha gustado, pero ¿por qué no la amo como parece amarla buena parte del universo? No hay dudas de que Steve McQueen es un muy buen director, uno que se apoya en las interpretaciones antes que en el frenesí de Hollywood. Uno que suele aunar temas incómodos o hasta tabúes cuando otros directores prefieren aterrizar en suelo firme. Y aquí parece que ha querido servir a dos amos: a sí mismo y al sentido comercial. Y el tiro le sale y no tanto al mismo tiempo.

Viola Davis demuestra lo que ya me demostró en ‘Fences’, que es capaz de comerse a cualquier ser viviente a su lado (salvo a su inseparable perrito). Michelle Rodríguez deja atrás sus problemas y su sentimiento de vacío en proyectos tras ‘Perdidos (Lost)’ y Elizabeth Debicki es una de las buenas sorpresas de la película. Colin Farrell demuestra una madurez positiva y Liam Neeson siempre convence y ayuda a que el plano salga mejor compuesto. Pero Robert Duvall parece estar en otra parte, hay bastante actor (Jon Bernthal) y actriz (Cynthia Erivo) desperdiciado y en ocasiones el librero baila entre tantos temas (prostitución, machismo, política, razas y clases sociales) y tantos géneros (drama, robos y ¡comedia negra/involuntaria!) que parece perderse en su propio juego. Hans Zimmer está en la banda sonora, pero es una de apenas veinte minutos -sorprende cuánta cantidad de película contiene sólo música diegética- y cuando se pone intenso está bien pero no es lo memorable que podría ser. Sin olvidar cierto giro inesperado que al descubrirse con acierto pero bastante antelación en la cinta le quita un dramatismo a una determinada escena final que no le hubiese ido ni tan mal.

En general, una película entretenida e inmersiva en su justa medida encumbrada por la crítica o los medios que se mostraban interesados. No es ni de lo mejor ni de lo peor de su director. Es simplemente buena, aún no genial. Dispersa, pero jamás aburrida. Algo hueca, pero nada desastroso. Con los medios y los talentos involucrados esperaba una de las mejores películas del año. Se queda en un buen rato en el cine y punto. Y es esa sensación que se me queda.

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