Del desastre que podría haber sido esta nueva ‘Millennium’ -partiendo de que es una adaptación muy libre de una obra “bastarda” al no ser escrita por el creador original de los personajes por su muerte y de no seguir la estela marcada por el trío Fincher/Craig/Mara-, he de reconocer que ha sido una experiencia de lo más sorprendente. Y es que pese a las fantasmadas y a los agujeros de guión variados, esta es una película de acción comandada por una mujer a la altura que no engaña a nadie.

La historia es digna de James Bond. Hasta ya sólo los créditos iniciales invitan a evocar el estilo del famoso espía. Bebe mucho de ‘Spectre’ en temática y hasta de ‘Skyfall’ en imaginería en su tramo final. Su estilo mismo (una potencial guerra mundial) no casa para nada con el acercamiento más íntimo, oscuro y hasta depravadamente sexual de los originales sueco y americano. Pero tal vez ese sea parte del truco de Sony para relanzar la franquicia. Lo cierto es que un cambio de aires se agradece. Y que una historia así de exagerada tampoco haga aguas por casi ningún sitio aún más. Aún en la situación más estirada e imposible, sentimos empatía total por Lisbeth. Tal vez sea por lo que ya sabemos de ella. Pero Claire Foy levanta la película como ella sola sabe y demuestra que su talento no es casualidad. Incluso Blomkvist es un damisel en apuros frente a ella.

El ritmo es frenético. Olvidad el tempo mantenido. Aquí es acción, acción y acción. Y lo cierto es que engancha. Fede Álvarez imprime su propio estilo pese a ser un producto comercial, aunque también sabe que sirve a un material hecho por un autor como David Fincher y respeta bastante su estilo visual apagado y elegante. Es una película que gira en torno a Lisbeth y Foy es la única intérprete destacable del reparto. Sylvia Hoeks es una villana muy a lo ‘Spectre’ que ofrece un rendimiento en piloto automático.

Vuelvo y repito: sabiendo que es un cambio de los pies a la cabeza, a mí me ha convencido. He sentido rabia por Salander cuando lo pasa mal frente a sus oponentes, no he mirado el reloj en toda la proyección, si bien la trama referente a Blomkvist podría hasta eliminarse, el resto de subtramas y personajes evolucionan progresiva y adecuadamente. Es mucho más de lo que podía esperar, hasta me ha gustado muchísimo más que su otras películas a las que se parece mucho -también juega con que su legado no sea tan alargado y que esta sea más una historia independiente que una secuela o continuación como tal-. Foy no tiene nada que envidiar a Rooney Mara o a Noomi Rapace, pero su versión del personaje es una radicalmente distinta.

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