Con la nueva versión de Luca Guadagnino aproximándose, y en plena festividad de Halloween, tocaba revisitar este clásico notable de Darío Argento. Un cuento gótico de horror, magistral por muchos momentos, de conseguidos sobresaltos ejemplarmente efectuados y que no tienen nada que envidiar a clásicos como ‘El resplandor’. Sería una lástima real que no haya sido vista hasta ahora.

Tiene una historia ambiciosa, pero no excesivamente compleja, que fluye con soltura. La banda sonora aún resuena en mis oídos y ofrece temas memorables que se conjugan bellamente con la ambientación y la atmósfera. La dirección, el estilo visual y una fotografía que resalta los colores y escenarios cual obra de teatro es de lo mejor de la cinta. Y el plantel de intérpretes (con papel especial para un jovencísimo Miguel Bosé) con Jessica Harper a la cabeza funciona a la perfección.

Un clásico del cine que ha de ser visto con independencia de que la nueva versión se estrene ahora de forma inminente.

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