‘Perturbada (Unsane)’ necesita más que un llamativo y definido estilo visual -es una película grabada con un móvil, de ahí su definición y su formato- así como de una muy buena interpretación de Claire Foy para cubrir expectativas. No es mala, ni tampoco fallida en exceso. Pero ni es tan claustrofóbica ni menos aún tan lista como hubiese deseado tras ver los anuncios o su premisa. Contiene momentos puntuales de buen cine de suspense, el pulso narrativo va a más pasados 40 minutos de película, así como salidas de guión intrincadas e ingeniosas (los duelos entre la protagonista y su supuesto acosador a lo largo de la cinta).

Pero esos pros se da de bruces con los contras: el arranque de la cinta no me atrapa de lo tan abstracto que lo siento (el esperar a revelar hechos vitales de la protagonista supone un riesgo a la hora de apegarnos a ella, así como a lo que le pasa), el guión trata de abarcar una trama más ambiciosa que responde a cuestiones sociales que se pueden contextualizar en el presente -y no, no es sólo el tema del acoso y la indefensión de quiénes lo padecen- pero que se siente introducida con calzador. Así como que una vez la cinta se deshace del factor de ambigüedad -establecido en un punto de partida bastante incongruente- se vuelve también más lineal, culminando en un final atropellado que no me termina de satisfacer.

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