5. El tren de las 3:10 (2007)

A principios del siglo XIX, el ranchero Dan Evans atraviesa penurias económicas. Al son de una suculenta recompensa, decide colaborar en el traslado de un peligroso forajido recién atrapado, Ben Wade.

Tras tocar varios géneros como la comedia romántica, el biopic (En la cuerda floja) o el thriller y terror (Identidad), el director James Mangold decidió adentrarse en el terreno del western. Lo hizo con esta revisión del filme homónimo que Delmer Daves estrenó en 1957 y logró que brillara tanto (o más) como su predecesor. Mangold tuvo claro desde un principio que el papel de villano (en la original encarnado por Glenn Ford) debía recaer en Russell Crowe (“Gladiator”). Y es que el largometraje puede presumir del excelente trabajo del actor australiano y su antagonista en la pantalla, Christian Bale (“Batman Begins”), que se baten en un magnífico duelo interpretativo.

4. Los odiosos ocho (2015)

En medio de una terrible ventisca, dos cazarrecompensas, junto a la peligrosa prisionera de uno de ellos, encuentran refugio en una parada para diligencias. Allí topan con un nutrido grupo de desconocidos.

Quentin Tarantino usa a los vaqueros como una excusa para narrar un claustrofóbico thriller al más puro estilo Agatha Christie, que recuerda a “Reservoir Dogs”, el gran primer éxito del cineasta estadounidense.

Un guión mordaz repleto de comedia negra ‘made in’ Tarantino, una puesta en escena deudora de Sergio Leone y la espectacular música del compositor Ennio Morricone (ganador del Oscar por este trabajo) son los principales ingredientes del filme, que pretende retratar de manera salvaje las peores facetas del ser humano.

 

3. Valor de ley (2011)

Tras el asesinato de su padre, una niña de 14 años llamada Mattie contrata al veterano comisario Rooster Cogburn para que haga justicia. Ambos persiguen al criminal hasta territorio indio con la colaboración del tejano LaBoeuf, quien también va detrás del fugitivo para llevarlo a juicio por otro homicidio.

A los hermanos Coen les gustan las cintas con asesinatos. Después de películas como “Fargo” o “No es país para viejos”, el tándem de cineastas y guionistas se acercó esta vez al western adaptando la novela de Charles Portis, ya llevada a la gran pantalla por Henry Hathaway con John Wayne como protagonista. Y lo hacen con éxito, puesto que “Valor de ley” fue una de las grandes favoritas de los Oscars 2011, partiendo con diez candidaturas de las que finalmente no se llevó ninguna estatuilla.

 

2. Django desencadenado (2013)

En Texas, King Schultz, un cazarrecompensas alemán que sigue la pista a unos asesinos para cobrar por sus cabezas, promete al esclavo Django dejarlo en libertad si le ayuda a atraparlos.

Quentin Tarantino quiso hacer un homenaje al espagueti western con esta original propuesta que mezcla las cintas del Oeste “Django” y “El gran silencio”, con “Mandingo”. Y es que el cineasta quería honrar a uno de sus géneros favoritos y, a la vez, denunciar el pasado esclavista de Estados Unidos. Para ello, contó con nombres como Jamie Foxx y Kerry Washington (ya habían coincidido en “Ray”), Leonardo DiCaprio (“El lobo de Wall Street”) o el ya habitual Samuel L. Jackson (“Pulp Fiction”); pero quien destacó por encima de todos fue Christoph Waltz, que ya había deslumbrado con su brillante actuación en “Malditos bastardos”. Precisamente, Waltz consiguió su segundo Oscar como secundario con la que nos ocupa. Tarantino también logró su segunda estatuilla, pero en el apartado de mejor guión original.

 

1. El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007)

Jesse James planea su próximo gran robo. Mientras, sus contrincantes intentan hacerse con la recompensa que implicaría su captura. Pero la amenaza más importante puede que venga de aquellos en quienes más confia.

“El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” es para algunos el mejor western moderno de este siglo. Se trata de un western dramático que desmitifica la imagen de Jesse James y, lejos de centrarse en persecuciones y tiroteos, narra la relación entre el legendario pistolero y su asesino, y cuenta cómo se distorsionó la historia hasta convertir a James en leyenda. Andrew Dominik, cineasta neozelandés que había llamado la atención de la crítica gracias a “Chopper”, decidió dar el papel protagonista a Brad Pitt y, para encarnar a Robert Ford, a Casey Affleck (American Pie). Fue todo un acierto, pues el hermano de Ben Affleck aspiró al Oscar al mejor actor de reparto por su brillante interpretación. También estuvo recompensado con una nominación el director de fotografía, Roger Deakins. Curiosamente, ese año Deakins (un colaborador habitual de los hermanos Coen) también optó al preciado galardón por su trabajo en “No es país para viejos”. La banda sonora instrumental fue compuesta por Nick Cave y es una delicia para los oídos.

 

MENCIÓN ESPECIAL

Hatfields & McCoys (2012)

Los Hatfields y los McCoys son dos familias vecinas residentes a ambos lados de la frontera entre los estados de West Virginia y Kentucky, cuyas violentas disputas se extendieron durante décadas desde el final de la Guerra Civil estadounidense.

No tenía sitio en el top por no tratarse de una película, así que hemos creído necesario hacer una mención especial para que, si aún no la has visto, no te pierdas esta magnífica miniserie de 3 episodios ganadora de 5 Premios Emmy y un Globo de Oro como mejor actor para Costner.

Basada en una emocionante historia de la vida real, Devil “Anse” Hatfield y Randall McCoy, buenos amigos y compañeros de combate en la Guerra Civil, regresan a sus respectivos hogares –Hatfield a West Virginia y McCoy casi al frente del Rio Tug, frontera con el estado de Kentucky– encontrando tensiones, malos entendidos y resentimientos que terminan en una disputa entre las dos familias. Conforme aumenta la hostilidad, amigos y vecinos se suman a la pelea, poniendo a los dos estados al borde de otra Guerra Civil. Llena de acción y momentos épicos, la infame pelea es una saga universal de coraje, sacrificio, familia y amor.

Deja un comentario